Primero un poco de historia maquera. Me inicié en esto del Mac a principios de 1997 cuando empecé a salir con una joven y bella diseñadora murciana que cursaba Bellas Artes en Cuenca.
Aquellos ordenadores de la manzanita y aquel Silicon Graphics no eran un prodigio de popularidad pero tenían algo que el Windows 95 de casa no tenía: funcionaban siempre y apenas se colgaban (en comparación,claro).
Eran cariiiiiisimos, y solo servían para diseño gráfico y 4 programas más(yo aprendí a navegar por inet con Netscape, snif) pero ya me habían atrapado.
Del G3 de la diseñadora pasamos a un Mac Pro G4 que tenía hasta DVD. Que tiempos. Tanto en Cuenca como en Yecla los maqueros entonces éramos pocos pocos. El servicio de publicaciones de la Diputacion de Cuenca y su técnico Jonathan eran de los pocos que conocíamos fuera de la facultad. Y claro, al no haber casi nada en el internet de entonces (y que era muy caro para dos jóvenes principiantes) no quedaba más remedio que aprender de todo por nuestra cuenta.
Ya en solitario llegó el iMac G5, plano, blanquito y exclusivo, nadie se creía que no tenía torre, y ese iPod cuarta generación, con ellos llegó algo que me devolvería a la actualidad del Mac: los podcast.
Primero empecé con Flavio y Fede del imprescindible Puromac, ese acento engancha y te hacen pensar por donde irá Apple. Después Emilcar y sus leyes del podcasting ;), todo un Señor de Murcia que entiende muy bien el carácter empresarial de Apple, por mucho que protestemos harán siempre lo que más dinero les de, tienes toda la razón Emilio. Y como no Macniacos, Jose y Valen, los podcast "a otro ritmo", un acompañamiento maravilloso en mis mil viajes de trabajo, lo juro, hay podcast que se me hacen cortos ¿para cuándo más "pastillas rojas"?.
Después llegaron otros muchos, NUA, Territorimac, etc, siendo iCharlas mi ultima gran incorporación, Phroc y Maelj casi nos incluyen como amigos en sus charlas.
A todos gracias. Gracias por devolverme la ilusión en los Macs y todo lo que les rodea y así hacer que ahora esté de nuevo más que al día en lo que hace años fue mi hobbie y ahora vuelve a serlo.
Espero poder invitaros algún día a unas cervezas en modo de pago simbólico de todos vuestros esfuerzos.
Por mi trabajo tengo que hacer cientos de kms al mes y gracias a vosotros tengo siempre unos "pasajeros" de excepción que me van haciendo compañía y enseñandome cosas de "esos cacharros nuestros".
Ya veis, quien lo diría, currandome un miniblog propio con un titulo inspirado en esas reuniones de Emilcar en Murcia que tanta envidia nos dan a algunos.
Va por vosotros esta entrada en espera del "macs and beers" que compartamos. Espero que pronto.
¿Para cuando el próximo Puromacdrid? En Cuenca también vale, ¿no?.
Un abrazo.